En el sector de la producción de aceites comestibles, especialmente para pequeñas y medianas fábricas, los desafíos más críticos siguen siendo el alto consumo energético y la dependencia excesiva del trabajo manual. Según datos recientes de la Asociación Internacional de Industrias Alimentarias (IFIA), un 68% de las plantas de procesamiento de aceite en América Latina y Asia enfrentan problemas de rentabilidad debido a estos factores. La buena noticia es que la tecnología de prensado frío-caliente automatizado está transformando esta realidad.
Una prensa automática de aceite moderna, capaz de procesar más de 30 tipos de semillas como maní, sésamo, colza o soja, no solo aumenta la eficiencia sino que también optimiza el uso de recursos. En pruebas realizadas por laboratorios independientes en China y Brasil, se demostró que esta máquina reduce hasta un 40% el consumo eléctrico frente a modelos tradicionales. Además, al eliminar la necesidad de operadores constantes, el ahorro en mano de obra alcanza un promedio del 60%.
Esto significa que una fábrica que produce 5 toneladas diarias de aceite puede ahorrar aproximadamente 800 kWh/día y liberar 2-3 trabajadores dedicados exclusivamente al proceso de extracción. Estos números no son teóricos —son cifras reales de casos implementados en Indonesia, México y Perú.
La clave del éxito no está solo en la automatización, sino en cómo se integran tecnologías complementarias. El sistema de filtrado multietapa (de 3 a 5 niveles) elimina partículas finas y compuestos indeseables sin afectar los nutrientes esenciales como ácidos grasos insaturados o vitamina E. Esto garantiza un aceite puro, claro y con mayor vida útil en la estantería.
Además, el diseño de conducción de aceite patentado mejora la recuperación del producto final. En comparación con métodos convencionales, el rendimiento de extracción aumenta entre un 5% y un 12%, lo cual tiene un impacto directo en la rentabilidad por tonelada producida.
No todos los fabricantes tienen grandes espacios disponibles. Por eso, estas máquinas están diseñadas para ocupar solo el 60% del área requerida por equipos antiguos. Su estructura modular permite montaje en menos de 48 horas, incluso en zonas rurales con acceso limitado a maquinaria pesada.
El mantenimiento es igualmente fácil: piezas críticas como las cuchillas o filtros se pueden reemplazar en menos de 15 minutos. Esto reduce tiempos de inactividad y mejora la disponibilidad operativa del equipo.
Las certificaciones ISO 22000 e HACCP aseguran que el producto cumple con los estándares internacionales de seguridad alimentaria. Esto es crucial si busca exportar a mercados como la Unión Europea, EE.UU. o el Golfo Pérsico.
Nuestro servicio técnico localizado en 12 países incluye soporte remoto 24/7, repuestos disponibles en 72 horas y capacitación técnica personalizada. Este nivel de atención no solo protege su inversión, sino que también acelera la curva de aprendizaje del equipo.
Ejemplo real: Una pequeña fábrica en Colombia que instaló esta prensa reportó un aumento del 35% en su margen bruto en solo 6 meses, gracias a menores costos operativos y mejor calidad del producto. Hoy vende su aceite a supermercados locales y exporta a Centroamérica.
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