Si estás involucrado en la producción de aceites vegetales a partir de maní, semilla de colza o soja, es probable que ya hayas notado cómo el rendimiento y la eficiencia operativa marcan la diferencia entre una planta rentable y otra que lucha por mantenerse competitiva.
La clave está en el diseño del sistema de presión dual: dos ejes helicoidales entrelazados generan una fuerza de compresión continua y uniforme. Esto no solo aumenta la capacidad de extracción (hasta un 15-20% más que las prensas tradicionales), sino que también mejora la limpieza automática del sistema. Según estudios de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), este tipo de mecanismo reduce el tiempo de parada por mantenimiento en un 40%.
| Tipo de aceite | Proceso recomendado | Rendimiento estimado (%) |
|---|---|---|
| Maní | Frío (Cold Press) | 68–72% |
| Semilla de colza | Caliente (Hot Press) | 75–78% |
| Soja | Ambos procesos | 70–76% |
El sistema de descarga vertical y los portapiezas segmentados garantizan una salida limpia del residuo sólido sin acumulación. En plantas de mediana escala, esto se traduce en menos paradas programadas —un factor crítico cuando trabajas bajo contratos de entrega just-in-time.
“Según datos de la Asociación Internacional de Industrias Oleaginosas (IOI), las prensas con tecnología de doble husillo pueden reducir emisiones de CO₂ en hasta 22 toneladas anuales por línea de producción.”
No necesitas ser ingeniero para seguir estas pautas prácticas:
Estas medidas simples no solo prolongan la vida útil del equipo, sino que también aseguran la calidad constante del aceite, crucial si vendes a fabricantes de alimentos o cosméticos premium.
Además, todas nuestras máquinas cumplen con certificaciones CE, ISO 9001 e IEC 60204-1, lo que facilita su integración en cadenas de suministro globales, especialmente si exportas a Europa o América Latina.
¿Listo para optimizar tu planta? No pierdas más tiempo con equipos obsoletos o ineficientes.