Si eres un gestor de una planta mediana de extracción de aceite, seguramente te enfrentas a múltiples desafíos: el aumento de la factura eléctrica, los elevados costos laborales y la inconsistencia en la calidad del producto. La solución práctica para superar estas barreras reside en la implementación de máquinas automáticas de prensado en frío y caliente, que no solo optimizan el rendimiento de la extracción, sino que reducen el consumo energético y minimizan la mano de obra requerida.
La escalada en los costos de electricidad puede representar hasta un 40% del gasto operativo total de una planta convencional. Además, el mantenimiento y operación de equipos tradicionales demanda mucho tiempo y esfuerza al personal, elevando las horas hombre y, por ende, los gastos. Sin una tecnología eficiente, lidiarás con procesos lentos, tasas de extracción bajas y estándares de calidad fluctuantes.
Las máquinas de prensado combinan técnicas de extracción en frío y caliente para maximizar el rendimiento de la semilla. Mientras que el prensado en frío conserva mejor el aroma y los nutrientes del aceite, el prensado en caliente aumenta la cantidad de aceite extraído. Nuestro sistema integrado multi-etapa de filtración garantiza que el producto final tenga una pureza superior, libre de impurezas.
Figura 1: Comparación de consumo eléctrico entre máquinas tradicionales y prensas automáticas de última generación.
Nuestros equipos se adaptan a más de 30 tipos de semillas oleaginosas como cacahuete, sésamo, colza y soja. Por ejemplo, en semillas de cacahuete, se ha registrado un aumento del 12% en la tasa de extracción comparado con técnicas convencionales. En soja, el rendimiento energético es especialmente notorio, reduciendo el gasto eléctrico hasta en un 40% y disminuyendo las horas de trabajo activo en un 60%.
“Desde que incorporamos la máquina automática, nuestro consumo eléctrico bajó un 38% y la producción diaria aumentó significativamente sin necesidad de personal extra.” – Gerente, Planta de Extracción de Aceite en México
Gracias a su diseño modular, la instalación es rápida y requiere un mínimo de intervención técnica. Las tareas de mantenimiento se han simplificado, lo que se traduce en un ahorro diario de aproximadamente 2 horas en limpieza y ajustes. Esta eficiencia operativa permite que cada kilovatio consumido se convierta en valor tangible para tu planta, evitando paradas innecesarias y asegurando una calidad constante acorde a los estándares internacionales de seguridad.