Si usted es dueño de una pequeña fábrica o cocina casera que usa una prensa hidráulica de aceite de alta eficiencia, sabe lo frustrante que puede ser cuando el equipo se atasca. Según nuestros datos de servicio postventa en más de 2,500 unidades instaladas en América Latina y Europa, el 73% de los fallos técnicos iniciales se deben a un mantenimiento deficiente o mal uso.
Una limpieza rápida después de cada uso —especialmente del cuerpo de prensado— reduce hasta un 60% las posibilidades de obstrucción por residuos de semillas. Recomendamos limpiar la cámara de prensado con agua tibia y detergente neutro al menos una vez al día si opera más de 4 horas. No use productos abrasivos ni cepillos metálicos, ya que dañan la superficie antiadherente.
Los ejes principales y rodamientos deben engrasarse cada 50 horas de operación. Usar grasa especializada para maquinaria pesada (ISO VG 150) evita el desgaste prematuro. En nuestro estudio con usuarios en México y Colombia, quienes siguieron esta rutina reportaron un 40% menos de consumo eléctrico gracias a una menor resistencia mecánica.
Además, revise el filtro de aceite cada 3 meses. Un filtro sucio aumenta la presión interna y provoca sobrecalentamiento del motor. Cambiarlo antes de tiempo también evita costos de reparación mayores —en promedio, un reemplazo preventivo cuesta $15 vs. $150+ si el motor falla.
La función “una tecla” debe usarse solo cuando la carga es uniforme. Si está procesando mezclas de semillas (como maní + girasol), detenga el sistema cada 30 minutos para agitar manualmente. Esto previene acumulación localizada que causa atascos. Nuestros clientes en Perú han visto mejoras significativas en rendimiento con este simple ajuste.
No ignore los sonidos anormales ni temperaturas elevadas. Una vibración sutil o un olor a quemado indica que algo no anda bien. Conozca estos síntomas tempranos y actúe rápido: según nuestras estadísticas, resolver un problema antes de que se agrave reduce el tiempo de inactividad en un 70%.